El programa de mentores de Vía Código pone en contacto a programadores reconocidos de todo el mundo con los estudiantes de nuestro proyecto. Busca presentar a los estudiantes las puertas que abre el mundo de la programación, y los pone en contacto con profesionales que no los juzgan por su pasado, sino que buscan ayudarlos a salir adelante.

Roberto, Nómade Digital, Filosofó/ Fullstack Developer, algun lugar del mundo

¿Cómo crees que la programación Web puede ayudar a los jóvenes de VC a cambiar sus vidas?

Al menos en dos maneras distintas. La primera, y la más obvia, es que aprender programación web les da a los jóvenes de Vía Código una habilidad en altísima demanda en el mercado laboral moderno. Esto mejora dramáticamente las posibilidades de que los jóvenes se re-incorporen a la sociedad rápidamente, e incrementa su potencial de desarrollo profesional a largo plazo.

La segunda manera, quizás más sutil y menos cuantificable, es que los expone al tipo de razonamiento y hábitos mentales que son necesarios para navegar problemas complejos. Les enseña el valor de pensar rigurosa y detenidamente al enfrentarse con situaciones nuevas. Les inculca, también, a tener paciencia y a perserverar cuando no existen soluciones obvias. Quizás también despierte la curiosidad acerca del funcionamiento de los sistemas – informáticos o no – que nos rodean en la vida diara.

Todas estas son cualidades que se aplican mucho más allá de la programación y que tienen la capacidad de llevarlos a vivir una vida más próspera e intencionada.

¿Qué es lo que más te emociona de ser mentor para Vía Código?

Lo que más me emociona es poder conectar con alguien con quien no hubiera podido hacerlo de otra manera, y tener la oportunidad de mejorar un poco su vida.

¿Que es lo más valioso que has aprendido de la programación?

Lo más valioso para mi fue encontrar que existe un mundo inagotable de ideas que explorar: ideas que no son solo bellas e interesantes en sí mismas, pero que también engendran una infinidad de posibilidades de creación en el mundo real.

Tanto como lo anterior, la programación me enseñó que hay una enorme cantidad de gente que se siente igualmente motivada por descubrir este mundo de ideas, gente de la cual uno puede aprender y con la que uno puede colaborar para crear algo nuevo.

¿Qué piensas de la metodología de Vía Código como agente de cambio?

Me parece que es un proyecto súmamente intrépido que esta dando buenos resultados. La programación ha sido históricamente el ámbito de gente de relativamente altos recursos, con el tiempo y la tranquilidad necesaria para dedicarle muchas horas a dominar un campo que la mayoría considera esotérico.

Vía Código introduce la programación en un contexto muy diferente al común denominador, y el hecho de que hayan graduados que ya contribuyen en proyectos reales es prueba de que su metodología es prometedora.

Supimos que pudiste visitar el salón y conocer a varios de los chicos. ¿Cómo fue la experiencia?

Fue realmente encantador. Me conmovió la curiosidad de uno de los jóvenes al preguntar por qué los mentores quieren establecer una relación personal con ellos. Parecía que le generaba sospecha la idea que alguien quisiera ayudarlo desinteresadamente. Esto me motivó más aún a continuar siendo un mentor, ya que hizo parte de la la tarea mucho más clara: el mostrar que no todo intercambio debe ser de suma cero, y que hay cierto deleite en ofrecer lo que uno puede libremente y sin expectativa de recompensa. Este es también uno de los valores distintivos del mundo de la programación.